Mi juguetito y yo

Si es que la vida es para divertirse y si es en el trabajo aún más...

Mi juguetito y yo

Esta mañana he probado el juguetito que me compré hace unos días. Es un consolador monísimo con control remoto. Me lo he puesto para ir a trabajar, y como no puede ser de otra manera, me he liado un poco. Al llegar a la reunión, he tropezado con mi compañero y se me ha caido lo que llevaba en el bolso. Lo he recogido y nos hemos sentado. Estaba escuchando atentamente cuando he notado que empezaba a vibrar, ¡y yo no lo estaba tocando! He mirado el mando, y me he dado cuenta de que lo que he recogido del suelo era el mando a distancia de un coche, el de mi compañero supongo, así es que lo que tenía entre las manos y que no dejaba de tocar era el mio. Yo he empezado a notar un gustito de lo más rico. Y más gustito, hasta que he tenido que tirar algo al suelo para tener excusa para meterme debajo de la mesa y correrme allí mismo para tener un poco más de intimidad... Me he levantado sofocada, pero contenta por la confusión...

Imagen: Newtown grafitti

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