Una buena comida

Una buena comida siempre es maravillosa, y hay que premiar al que te la hace, por supuesto...

Una buena comida

Lo bueno de tener una mente abierta y disfrutar sin tapujos del sexo es que no hay límites. Hay algo en especial que me encanta hacer. Quedo con tres o cuatro tipos, aunque a veces viene alguna chica, no es problema para mí. Hago entre ellos una especie de prueba. No lo he dicho aún pero me encanta que me coman el coño. Igual os parece que soy la sumisa, pero no es así, yo elijo y decido todo lo que ocurre, está todo bajo mi control.

Tengo un pequeño pisito en el que puedo hacer mis cositas. Me pone mucho estar en una mesa, en la que todo está colocado como si fuera a celebrarse un gran banquete. Y así es, después de todo se van a comer mi coño, que no es cualquier cosa.

Todos estamos desnudos. Yo solo llevo unas medias de rejilla y mis tacones. Cuando estamos preparados me tumbo en la mesa y les digo que me aten las manos. Entonces por orden, se ponen delante de mí, se agachan y empiezan a lamerme. Solo disponen del tiempo que marca un reloj de arena, y no pueden utilizar más que la lengua. Ni siquiera yo puedo tocarme porque estoy atada. Me gusta así.

Tienen un minuto cada uno para darme placer. Y yo disfruto de todas y cada una de esas lenguas, algunas tímidas, otras salvajes, impacientes, tímidas o profesionales. Cuando pasa el tiempo del reloj, viene el siguiente, y así van comiéndome todos el coño hasta que me corro. Para ese punto casi todos están de sobra empalmados, sobra decirlo.

Me tomo unos instantes. Disfruto de mi orgasmo relajada, saboreando mi momento. Entonces viene el premio para el ganador, el que ha sentido mi orgasmo en su boca me puede penetrar por el culo. Para el anterior, una buena mamada, después o mientras el otro me penetra, le dejo elegir. Aunque los demás también han contribuido tienen que apañarse solos, pero les dejo que se corran encima de mí.

Cuando participa una chica y es la que me hace llegar al orgasmo, se lo hago yo también como premio. Entonces el que me da por el culo es el que me comió antes que ella. Aunque no es su fiesta algunas veces también he dejado que alguno de los tíos se la folle si ella quiere. A mí me da igual porque ya me he llevado lo mío.

Mi novio, porque lo tengo, sabe lo que hago y le parece perfecto que me lo pase bien. Él me da muy buen sexo, pero yo necesito más, y como quiere que sea feliz está de acuerdo con lo que hago. Es más, alguna vez los que participan en mi fantasía son amigos o conocidos suyos, me los envía él. Ahora solo me falta que también se anime a participar. Lo tengo casi convencido, ya os lo contaré.

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