La buena de Lourdes

A veces las apariencias engañan...

La buena de Lourdes

Lourdes es esa compañera de trabajo que es un poco madre, amable, discreta, la voz de la conciencia y el deber, un tanto sosa, y a la que desde luego uno no se imagina con vida sexual para nada. Yo hacía muy poco que estaba en la oficina y esa era la imagen que tenía de ella. Hasta que llegó la despedida de soltera de una compañera, y como no, buscamos además de un regalo digamos, "serio" alguna cosa más típica y tópica, como un conjunto bonito y un juguete erótico, un consolador. Y aquí es cuando nos quedamos sorprendidas de los conocimientos de nuestra compañera en la materia. ¡Una experta! Miramos unas cuantas cosas por catálogo y nos recomendó insistentemente el que al final compramos. Era suave, parecía de verdad, con movimiento natural... Nos quedamos tan alucinadas de su conocimiento del producto que ni siquiera le preguntamos si es que lo había probado, aunque tenía toda la pinta. Así es que tenía un historial y una buena experiencia en la materia, quién lo diría... Y desde aquella despedida, miramos con otros ojos a la buena de Lourdes. Y la novia por cierto, encantada con el juguetito...

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