El premio de Germán

Su mayor regalo es hacer lo que a mí me plazca...

El premio de Germán

Hoy le voy a dar un premio a Germán, mi sumiso. Me he levantado con ganas de darle unos azotitos y mordisquear a placer ese culo prieto que la naturaleza le ha dado, y que el gimnasio conservaba así de bien. Pero luego he pensado, que mejor le iba a regalar, si se portaba bien y era un chico bueno, un viaje de placer por mis piernas: quería que las lamiera como un perrito faldero, que chupara sus dedos enfundados en las medias de seda, quería verlo desnudo, atado de manos, exponiendo sus nalgas, tal vez aún le diera esos azotes, y notar como su pene se iba poniendo erecto y grueso por la excitación. Y solo si me apetece, le haré una buena paja, y le permitiré que se corra a gusto, mientras se queda agachado ahí delante sin decir ni media palabra. Sí, hoy le daré un premio a Germán.

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