Derroche del espíritu en vergüenza la lujuria es en acto, y hasta el acto perjura, sanguinaria, traidora, salvaje, extrema, cruel y ruda:
despreciada no bien se la disfruta, sin mesura anhelada, y ya alcanzada, odiada sin mesura, cual un cebo que desquicia al incauto que lo traga.
Desquicio los suspiros, los abrazos, los gemidos del antes y el durante, júbilo al gozar, después penuria, promesa de alegría, luego un sueño.
Lo saben todos, pero nadie sabe cerrar el cielo que lleva hasta ese infierno.
Comentarios
Los nuevos comentarios se moderan antes de mostrarse públicamente.
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario
Necesitas una cuenta para participar en la conversación. Accede o regístrate para comentar.