Hoy ha venido una pareja de amigos a casa a tomar algo. Germán estaba atado con su collar y desnudo para disfrute de nuestros ojos. Mis amigos ya lo conocían, pero siempre lo habían visto vestido y han empezado a hablar del buen cuerpo que tenía. Lo tiene, es obvio, pero lo sorprendente para mí ha sido la naturalidad con la que ha empezado a hablar mi amigo. Una cosa nos ha llevado a la otra y hemos derivado el tema a las relaciones homosexuales y le he preguntado si había estado con algún hombre. Me ha dicho que no, y yo he aprovechado para decirle medio en broma, medio en serio, que si quería, le dejaba a Germán para que probara. A su mujer no le ha parecido mala idea, y entonces para entonarlos un poco a ambos, yo me he dedicado a juguetear con mi sumiso, mientras ella lo hacía con su marido. Luego hemos decidido quién se follaba a quién y a mi amigo le ha tocado Germán, y como a su mujer le hacía también ilusión probarlo, le he ofrecido que le hiciera una mamada, mientras yo acariciaba perversa y violentamente el pecho de Germán. Y lo que parecía que iba a ser una velada aburrida ha resultado ser una especie de orgía de lo más interesante...
De cómo una velada aburrida se convierte en algo excitante
Me encanta la obediencia de mi sumiso, y más aún prestarlo a mis amigos para que disfruten con él...
Comentarios
Los nuevos comentarios se moderan antes de mostrarse públicamente.
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario
Necesitas una cuenta para participar en la conversación. Accede o regístrate para comentar.