En las pequeñas perversiones se trata de jugar, de dominar, de controlar lo que hace el otro, en forma más o menos juguetona. Una de las maneras más sencillas de demostrar el control es ordenar a tu pareja que comience a masturbarse, cuando te de la gana, en el momento que se te ocurra. Que se pongan delante con las piernas abiertas, en plan sugerente. Tú observas como si eso no estuviera pasando. En el momento que quieras, cuanto más entonado estén mejor, le dices que pare, que aleje las manos de su cuerpo. Sigues a lo tuyo, mientras te espera bien caliente y expectante de lo que hagas. Vuelves a decirle que se toque de nuevo, y otra vez que pare, y así varias veces. Decidas el final que decidas, que haya sexo, que se corra, será muy excitante para los dos.
Ahora sí, ahora para. Pequeñas perversiones
Poner a tu pareja bien caliente, y luego ya veremos qué pasa...
Comentarios
Los nuevos comentarios se moderan antes de mostrarse públicamente.
Anónimo85790 hace 4 años
Excelente articulo
Deja un comentario
Necesitas una cuenta para participar en la conversación. Accede o regístrate para comentar.