Fanny Hill, fragmento. John Cleland
Por TuLady, el 05/01/2018

“La conciencia de que pertenecía a mi supremo amado me agitó con tanto placer y me trastorno tanto el alma que congregó todos sus jugos sensibles en aquel órgano del gozo concebido para acogerlo. Concentrados allí como en un crisol, fulgían y ardían con intensísimo clamor; se habían, en suma, tensado tanto los resortes del placer que, de tanto jadear en espera del inminente gozo, me encontraba mareada de deseo e incapaz de soportar la combinación de las dos ideas diferentes que deliciosamente me aturdían.
Lo único en que podía pensar era que me encontraba a la vez en contacto con el instrumento del placer y con el gran sello del amor, y eran estas ideas que, al confluir, derramaban un océano de embriagadora dicha dentro de una frágil ánfora, demasiado pequeña para contenerlo, y me dejaban abrumada, absorta, perdida en una sima de gozo y agonizante de desmedidas delicias”.
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